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Como alimentar a las serpientes

Tan importante es conocer como preparar y conservar las presas, como saber cual es la manera correcta de suministrárselas a nuestras serpientes. Si hacemos las cosas correctamente es mucho más probable que nuestra mascota decida aceptar la presa que le ofrecemos, que nos evitemos problemas nosotros y que se los evitemos a nuestra serpiente. En cualquier caso, antes de abrir el terrario para dar de comer a una serpiente debemos de saber donde están todos sus ocupantes (en el caso de haber más de uno). Si están demasiado cerca de la puerta debemos apartarlos con un gancho para serpientes.

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Langaha madagascariensis, serpiente que come otras serpientes | Foto Licencia cc de Anauxite

Si los dejásemos demasiado cerca y decidiesen mordernos o intentar salir no tendríamos tiempo de reaccionar (las serpientes pueden llegar a moverse muy rápido). Hay varias técnicas para alimentar a las serpientes, cada una tiene sus detractores y defensores, nosotros las expondremos con sus pros y sus contras para que sea cada uno el que decida cual emplear.
Debemos de mencionar, para que nadie se extrañe, que muchas serpientes constrictoras no tratarán de estrangular a las presas “inmóviles” como por ejemplo los ratones recién muertos o los congelados y calentados, y las engullirán directamente. Hay un decálogo que siempre se debe de seguir a la hora de alimentar a una serpiente:

  • Las presas han de estar sanas (antes de su muerte) y en perfecto estado de conservación. Los ratones congelados se deben mantener a -18 º C, no se debe recongelar nunca una presa, por lo que deben de envasarse por separado.
  • NUNCA debemos coger una presa con la mano antes de suministrársela a nuestra serpiente si queremos evitar dolorosos mordiscos.
  • Si la alimentación de los ratones ha sido deficiente la dieta de nuestra serpiente también lo será, asegurémonos de que el contenido en vitaminas y minerales de los roedores es el adecuado o complementémoslos.
  • Hay que respetar los hábitos alimentarios de nuestros animales. Si damos de comer a una serpiente nocturna de día, lo más probable es que rechace la presa.
  • Las presas capturadas en la naturaleza no solo diezman las poblaciones salvajes de roedores, anfibios, reptiles e insectos, sino que corremos el riesgo de intoxicar a nuestra serpiente si dichas presas contienen restos de plaguicidas o una parasitosis.
  • NUNCA debemos de tener dos serpientes físicamente juntas cuando las alimentamos, dos animales pueden atacar a la misma presa y en este caso la serpiente mayor suele comerse a la más pequeña junto con el ratón.
  • Con la excitación de la captura de la presa hasta la más “santa” de las serpientes puede mostrarse agresiva, no lo olvidemos y tomemos precauciones. Antes de introducir la mano en el terrario hay que asegurarse de que nuestra querida mascota este localizada y a una distancia prudencial de los lugares por los que va a pasar dicha mano.
  • La sobrealimentación es tan peligrosa como la subalimentación.
  • Las 24 horas siguientes a la alimentación de nuestra mascota no deberíamos cogerla ni estresarla. Existe el riesgo de que regurgite el alimento.
  • Siempre que vayamos a retirar una presa no consumida del terrario deberíamos de interponer una barrera física entre la serpiente y esta antes de meter la mano para cogerla.

Es el método más sencillo. Lo único que necesitamos son unas pinzas con las “patas” tan largas como podamos encontrar para mantener la presa lo más alejada posible de nuestras manos. La técnica es simple. Calentamos el ratón, y cuando este preparado lo cogemos con las pinzas y lo llevamos al terrario. Con las pinzas lo agitamos y movemos por delante del morro de la serpiente, si aún así no conseguimos que se interese por la presa, podemos golpearla suavemente en la punta del hocico, esto suele provocar que la serpiente muerda lo que la esta golpeando, y una vez que tienen el roedor en la boca, suelen engullirlo sin más problemas.
Entre los principales inconvenientes que los aficionados citan con respecto a este método están que hay que tener mucho valor o práctica para no retirar la presa por reflejo cuando vemos atacar a la serpiente. Otro inconveniente es que nuestra mascota llega a asociar el que se abra el terrario y se introduzca la mano con la llegada de comida, y como consecuencia podemos recibir dolorosos mordiscos. Si en el terrario hay dos o más serpientes no se puede emplear este método, habrá que alimentar a las serpientes de una en una. Con determinados substratos existe el riesgo de que la serpiente los ingiera junto con la presa con el peligro que implica (obstrucción intestinal).

“Dejar” la presa:

Método más simple aún. Una vez que tengamos controlada a la serpiente (sepamos donde está), y si no esta demasiado cerca (o habrá que apartarla), procedemos a introducir la presa en el terrario y la dejamos sobre el substrato, a ser posible sobre una esterilla calefactora que mantenga al roedor caliente. Hay muchos animales, en especial aquellas serpientes más tímidas, que nunca llegarán a aceptar alimento ofrecido en pinzas por miedo, sin embargo, estas mismas serpientes devorarán con avidez la presa que hemos dejado en el terrario apenas nos alejemos de él. El principal inconveniente de este método es que hay serpientes que no atacarán a la presa si no la ven moverse, con lo que no aceptarán los animales que les suministremos de esta manera. Además con determinados substratos no puede emplearse este método puesto que se pegan a la presa al dejarla en el suelo y la serpiente los ingiere, habiendo en este caso un elevado riesgo de obstrucción intestinal.
Al igual que en el caso anterior, las serpientes suelen asociar la apertura del terrario con la entrada de alimento, y pueden mostrarse agresivas. Por supuesto no pueden mantenerse dos serpientes en el mismo lugar al alimentarlas. Con este método nos evitamos sustos cuando nuestra querida mascota se “arranque” a por su comida.

Alimentación de serpientes en un recipiente a parte

Este método se emplea cuando tenemos más de una serpiente en el terrario. En vez de sacar a todos los animales menos al que vamos a alimentar, sólo sacamos al que va a recibir su ración de comida. Tiene sus grandes defensores puesto que por un lado, le proporcionamos a nuestra serpiente un medio totalmente limpio en el que alimentarse , con lo que no hay riesgo, por ejemplo, de que se ingiera el substrato. Por otro lado, las serpientes dejan de asociar la entrada de nuestra mano al terrario con la llegada de comida, con lo que los riesgos de ser atacados disminuyen notablemente.
Basta con preparar una fiambrera de dimensiones adecuadas para el tamaño de la serpiente provista de una tapa con agujeros, introducimos la serpiente en ella, tapamos, después abrimos un poco y metemos a la presa. Dejamos a ambos inquilinos tranquilos por un rato (digamos una hora) dentro del terrario en su fiambrera y volvemos después a comprobar si la serpiente ha dado buena cuenta de su comida.
Este método es especialmente efectivo para las serpientes que cazan en túneles o espacios estrechos, pues se sienten como en casa en un espacio más restringido (tal es el caso por ejemplo de la Pitón real). Algunos animales no aceptarán presas que no se muevan, pero aún así puede ser recomendable alimentar en una caja aparte con el método de las pinzas porque como ya hemos dicho se evita que el animal asocie la apertura del terrario con la llegada de comida. Algunas serpientes llegan a aprender incluso que es la caja donde está la comida, y son ellas mismas las que se meten dentro en busca de su presa. En estos casos la labor del cuidador es mucho más fácil. Basta con poner previamente la presa calentada en la caja y después colocar la caja en el terrario con un espacio suficiente para que la serpiente pueda entrar en ella. Nuestra mascota irá ella solita a buscar su alimento. Las desventajas de este método son claramente la sobremanipulación que hay que realizar del animal. No puede utilizarse con serpientes agresivas o que se estresen con facilidad, puesto que al tenerlas que llevar a la caja, el animal puede mordernos o asustarse de tal manera que rechace el alimento (salvo que aprendan ellas por si mismas a ir a la caja). Tampoco es válido para animales peligrosos por idénticas razones. Es muy importante que al llevar a nuestra mascota a la caja de alimentación no resulte una experiencia negativa para el animal. Si el animal asocia su traslado a la caja a una mala experiencia no le va ha hacer ninguna gracia que sea introducida en la caja, y por supuesto no se va a alimentar. Hay que tratar al animal con delicadeza y no ponerlo nerviosos o hacerle daño. Si la serpiente no quiere permanecer dentro de la caja de alimentación e intenta salir pese a tener la presa no debemos obligarla a permanecer en su interior. Por supuesto, nunca debemos de emplear una caja de alimentación con una presa viva, en un espacio tan reducido podría causar graves lesiones a la serpiente, puesto que ni predador ni presa podrían huir.

¿Cuándo y cuanto come una serpiente?

Esta es la eterna pregunta de todos los aficionados a las serpientes. El sobrealimentar a un reptil reduce notablemente sus posibilidades de supervivencia. Como norma general es más que suficiente con alimentar a un animal adulto cada 7 – 10 días. Las crías de serpiente comenzarán a comer después de su primera muda, y han de ser alimentadas con mayor frecuencia (cada 3 ó 4 días). Por supuesto estos datos son orientativos, y estarán sujetos a las peculiaridades de cada especie. Una serpiente tratará de comerse todo lo que se le ponga a su alcance muchas veces tratan de ingerir presas demasiado grandes o demasiada cantidad, así que no vale decir que se regulan solas o que no comerán si la presa es excesivamente grande. Lo menos que puede pasar si una serpiente come en exceso es que regurgite la comida al no poderla digerir, y no es un espectáculo agradable. Si la presa es demasiado grande pueden lesionarse el tubo digestivo al intentar deglutirlas, aunque estas lesiones generalmente curan solas. En el peor de los casos la comida se pudrirá en el interior de la serpiente con producción de gas que podría romper el estómago. Además el animal se intoxicará al absorber las substancias resultantes de la putrefacción.
La mejor manera de saber cuando una serpiente está hambrienta es observándola. Si nuestra mascota quiere comer se mostrará activa y buscara alimento por todos los rincones del terrario. Las presas nunca deben de ser más gruesas que la sección de la parte media de la serpiente. Si les damos presas cercanas al tamaño máximo que admitirían basta con una presa por toma. Si las presas son más pequeñas pueden darse presas hasta igualar el tamaño de una pieza grande. Con un poco de práctica llegaremos a saber perfectamente cuando y en que cantidad alimentar a nuestra serpiente. Es muy importante que haya un periodo de ayuno entre comidas, el tubo digestivo de la mayoría de los reptiles está adaptado a funcionar de esta manera, suministrar presas demasiado a menudo genera problemas.

video serpiente comiendo ratón previamente muerto

fuente animalls.net

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