Las serpientes

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La serpiente Crotalus lepidus

La serpiente, el ofidio, la culebra, para la mayoría de las personas, es el animal frío, de piel con viscosidad, que se desliza sigilosamente hacia su victima y se arroja sobre ella como un rayo para inyectarle su veneno letal. ¿Hay en el mundo otro animal que inspire tantas leyendas, temores, terror, muchas veces repulsión o bien tan morbosa fascinación?

Más allá de estas imágenes, arraigadas en un buen numero de civilizaciones, las cerca de 2600 especies de serpientes actúales constituyen un grupo homogéneo y diversificado dentro de la clase de los Reptiles. Las Serpientes se dicen que son homogéneas en cuanto a sus peculiaridades anatómicas (ausencia de extremidades y de parpados, lengua bifida, etc.). Pero a simple vista no resulta fácil determinar que caracteres comunes comparten una Boa constrictor constrictor de 2,70 m y un Typhlops reticulatus de 7cm, o la temible Macagua (B. colombiensis) de las selvas macro-térmicas y la cascabel negra (C. pifanorum) de los llanos centrales.

A lo largo de su dilatada evolución, las serpientes han podido ocupar casi todos los ecosistemas, incluso los más extremos, excepto el polar y el sub-polar, desde los desiertos arenosos hasta los bosques inundados y torrentes de montaña. Estos animales constituyen un importante eslabón en cadenas ecológicas. Esta Web expone y presenta de una forma variada, clara y muy explícita, los conocimientos actuales acerca de estos vertebrados tan fascinantes.

Es cierto que los ofidios causan graves accidenten en todo el país, pero su peor enemigo es el hombre. Las serpientes son victimas de la destrucción directa y de la erradicación de sus biotopos a causa de la deforestación y el exceso de asentamiento humanos, en un aspecto más sutil, son siempre victimas de una mala imagen que, de una u otra manera les hemos dados sin querer o sin un fin especifico.

ORIGEN DE LAS SERPIENTES

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Pitón verde, Morelia viridis

Los Ofidios o Serpientes son animales que pertenecen al Fila (Phyla) de los Cordados (Chordata), es decir, poseen cuerda dorsal y simetría bilateral.
Forman parte del Grupo de los Vertebrados (Vertebrata) por tener un endoesqueleto y un cráneo que envuelve al encéfalo.
Están ubicadas en la Clase de los Reptiles (Reptilia), por tener un corazón con tres cavidades, respiración pulmonar y temperatura corporal variable (poiquilotermos) y se les ha incluido dentro del Orden de los Escamosos (Squamata), porque tienen el cuerpo totalmente recubierto de escamas epidérmicas.
El Suborden de las Serpientes se caracteriza por la presencia de un esqueleto formado por un cráneo, una larga columna vertebral, costillas flotantes, ausencia de esternón; piel con escamas epidérmicas y, en algunas familias, rudimentos de pelvis y de miembros posteriores.
Los ofidios se diferencian fácilmente de algunos lagartos y anfibios ápodos, por la siguiente combinación de caracteres:
• En el cráneo de las serpientes, la mandíbula no está directamente articulada al cráneo, sino por medio de un hueso corto, intermediario, llamado cuadrado.
• La mandíbula de los ofidios consta de dos ramas separadas y, débilmente, unidas entre sí por medio de un ligamento elástico.
• Los ofidios carecen de oído externo, tímpano y oído medio, es decir, son sordas.
• El cuerpo siempre está cubierto por escamas yuxtapuestas y no por anillos con placas o piel lisa.

LOS SENTIDOS DE LAS SERPIENTES

LA VISTA DE LAS SERPIENTES

El ojo en estos ofidios posee seis músculos oculorrotatorios y sin embargo, los movimientos oculares espontáneos en estos reptiles son cortos.
El globo ocular tiene forma esférica de una coloración marrón claro, La pupila es vertical y los ojos de estos como la de todos los ofidios, están desprovistos de párpados movibles y, en reemplazo de los mismos, hay sobre cada ojo una lentilla transparente y convexa, que es mudada periódicamente junto con la capa epidérmica de la piel del animal.

EL OIDO DE LAS SERPIENTES

Las serpientes no tienen pabellón, conducto auditivo externo, tímpano, oído medio ni trompa de Eustaquio, pero poseen rudimentos de oído interno.
Son completamente sordos a los sonidos transmitidos por el aire, pero en cambio, pueden captar sonidos agudos y las vibraciones del suelo. Esto explica por qué las serpientes se ponen rápidamente alertas ante pisadas y otros movimientos sobre el terreno.

OLFATO DE LAS SERPIENTES

El olfato está bien desarrollado en estos ofidios. Ellos poseen un órgano accesorio finamente inervado, que consiste en un par de tubos o sacos ciegos situados entre las fosas nasales y la bóveda palatina, denominados órganos de Jacobson.
La lengua también contribuye con el sentido del olfato al desplazar tenues partículas olfativas hacia esos órganos.

GUSTO Y TACTO EN LAS SERPIENTES

La lengua no cumple función gustativa en estos ofidios, y ellos engullen sus presas sin saborearlas; pero en cambio, ésta es un fino instrumento de tacto, que le permite al animal captar lo existente a distancias cortas.
La lengua es bífida, coloreada de claro a oscuro, muy móvil, protráctil y retráctil, y se oculta en un estuche situado delante de la glotis.
Puede ser sacada a través de una escotadura en la escama rostral, sin necesidad de que el reptil abra la boca.
El sentido del tacto es pobre en los crotalos, debido a la cubierta escamosa del cuerpo.

ORGANOS TERMORRECEPTORES DE LAS SERPIENTES

En América, las serpientes de la familia Viperidae están agrupadas en una subfamilia aparte, denominada Crotalinae, debido a la presencia en ella de un par de orificios o cavidades, situadas cada una un poco por debajo y entre la fosa nasal y el ojo, a las cuales se les denominan fosetas loreales y cumplen una función termorreceptora.
La membrana termorreceptora es muy sensible a los rayos infrarrojos y permite a las serpientes que la poseen, detectar a cortas distancias diferencias de temperatura hasta de unos 0.2 ºC.
Así pueden las serpientes crotalínas, como las mapanares, los cascabeles y las cuaimas piñas, ubicar a sus presas y enemigos, aún en la oscuridad, y atacarlos con una precisión extraordinaria.
Puede identificar y matar a su presa en una oscuridad total. Si hay un ratón cerca, sus sensores infrarrojos detectan el calor del cuerpo del roedor. Y cuando ataca, la cabeza y los colmillos son guiados con gran precisión por unos sensores de calor adicionales situados dentro de la boca.

ESQUELETO DE LA SERPIENTE

El esqueleto de las serpientes esta fuertemente osificado y lo forman: un cráneo, la columna vertebral, las costillas y, a veces, rudimentos de pelvis.
La cabeza comprende una parte superior o cráneo propiamente y una inferior o mandíbula, con dos ramas móviles. Estas dos partes (cráneo y mandíbula) no están articuladas directamente como en otros vertebrados, sino a través de un hueso denominado “cuadrado”, que permite el descenso de la mandíbula cuando el animal abre la boca para engullir presas más voluminosas que su propio cuerpo.

Video de una serpiente mordiendo

DENTADURA DE LAS SERPIENTES

La mayoría de las serpientes poseen dientes, y estos muestran notables diferencias en su estructura y función.
Los dientes de las serpientes se mudan y se reemplazan a lo largo de toda su vida, a diferencia de los mamíferos que sólo tienen una o dos denticiones.
Los dientes tienen usualmente forma cónica sencilla o similar a una estaca, aunque pueden variar de forma y tamaño según la región mandibular donde se encuentren.
Las serpientes poseen gran cantidad de dientes cuya función es la de empujar el alimento hacia la garganta, mas que para masticar, con lo que pueden engullir a la presa entera. También cumplen la función de retener a la presa.
Los colmillos especializados de las serpientes ponzoñosas también se reemplazan durante toda la vida del animal.
Existe una clasificación dentaria de las serpientes, la cual permite determinar si éstas son ponzoñosas o no:


SERPIENTES AGLIFAS

Comprende a aquellas con una dentadura maxilar superior formada por pequeños dientes ganchudos y curvados hacia atrás, sin surco o conducto capaz de inocular ponzoña. Incluso cuando la saliva es ligeramente ponzoñosa (en algunas especies), estos animales no presentan peligro alguno para el hombre.
Estos dientes son sólidos, lisos, cortantes y cortos; sus mordeduras son simples arañazos superficiales que no alcanzan a herir la piel, salvo que la serpiente sea de gran tamaño, como una Boa o una Tragavenados.

SERPIENTES OPISTOMEGADONTES

Serpientes con una dentadura formada por dos dientes posteriores más grandes que los restantes ubicados en la cavidad bucal. Los dientes posteriores son utilizados para herir severamente a las presas, pero no están provistos de canal para introducir ponzoña. Este grupo constituye una especialización de las serpientes aglifas.

SERPIENTES OPISTOGLIFAS

Serpientes que poseen dientes con disposición igual al grupo anterior, pero tienen además un par de dientes posteriores alargados, fijos y surcados por un canal lateral externo, capaz de escurrir ponzoña. La ponzoña es producida en muy pocas cantidades y no es muy activa, siendo pocas veces inoculada con eficacia, por estar los colmillos colocados muy atrás. En la mayoría de los casos no presentan ningún peligro para el hombre. El veneno es inoculado con eficacia en presas ya ingeridas, lo cual facilita la digestión. Algunas serpientes de este grupo son ofiófagas, es decir, se alimentan de otras serpientes, muy especialmente de las ponzoñosas. Ejemplos de este grupo son la Verdegallo (Leptophis ahaetulla coeruleodorsus) y la Lora (Chironius monticola).

SERPIENTES PROTEROGLIFAS

La disposición de su dentadura es inversa a la del grupo anterior. Los colmillos están ubicados en el maxilar superior, en la porción anterior. Estos colmillos poseen un canal inoculador de ponzoña. Son pequeños, curvados ligeramente, inmóviles y están sujetos al maxilar superior. Este par de dientes es de un tamaño mayor que los demás. La mordedura de estas serpientes es, generalmente, mortal para el hombre si no es tratada a tiempo. Están representadas entre otras por la serpiente coral (Micrurus).

SERPIENTES SOLENOGLIFAS

Poseen el aparato inoculador de ponzoña más sofisticado que existe en la naturaleza. Dentro de este grupo se encuentra la mayoría de las serpientes ponzoñosas y las que provocan casi la totalidad de los casos de emponzoñamiento. Su aparato inoculador consiste en un par de colmillos, fuertes, curvados hacia atrás y situados en la parte anterior del maxilar superior. El maxilar de estas serpientes es pequeño y verticalmente eréctil, lo cual le permite a la serpiente cerrar la boca y replegar los colmillos hacia el techo de ésta. Los colmillos están recubiertos por una mucosa que se llama Vagina Dentalis. Estos además poseen un conducto que lleva la ponzoña desde la glándula productora hasta la punta del colmillo. En el momento que la serpiente se dispone a morder, abre la boca en un ángulo cercano a 180º y el maxilar superior se mueve hacia adelante, formando un ángulo de 90º con el labio superior. Ejemplos de este grupo son las cascabeles (Crotalus), las mapanares (Bothrops) y las cuaimas piñas (Lachesis).

 

SISTEMA NERVIOSO DE LAS SERPIENTES

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La serpiente venenosa, Sistrurus

El sistema nervioso se encuentra bien desarrollado en las serpientes y consta de un cerebro dividido en dos hemisferios, el cerebelo, el bulbo raquídeo, la médula espinal y los nervios. La cabeza esta inervada por doce pares de nervios craneanos.

APARATO DIGESTIVO

El tubo digestivo en los ofidios, al igual que la mayoría de sus órganos internos, es alargado y se relaciona con la forma longitudinal del cuerpo.
El esófago y el estómago son muy distensibles en estos reptiles, lo cual facilita la ingestión de presas muy voluminosas, sin ninguna dificultad.

APARATO CIRCULATORIO

El corazón en las serpientes se encuentra situado en los límites del tercio anterior y el tercio medio del cuerpo.
Está dividido en tres cavidades: dos aurículas y un ventrículo, aunque este último está parcialmente dividido por un tabique incompleto.
El corazón de los ofidios puede latir durante muchos minutos después de muerto el animal y aún separado del cuerpo.

APARATO RESPIRATORIO

El aparato respiratorio en las serpientes consta de fosas nasales, glotis, laringe, tráquea y uno o dos pulmones.
Las fosas nasales son alargadas y los orificios nasales están bordeados por una escama.
La glotis se abre en la boca y está ubicada un poco por encima y detrás del estuche lingual. Durante la deglución, la glotis se cierra y se proyecta hacia adelante, para evitar que cualquier partícula de alimento se introduzca en el tracto respiratorio.
Los ofidios tienen un corto número de movimiento respiratorio por minuto y respiran profundamente, debido a la ausencia del hueso esternón en el tórax.

APARATO UROGENITAL Y REPRODUCCIÓN DE LAS SERPIENTES

Las serpientes tienen un par de riñones pequeños, alargados y asimétricos, situados en la región pelviana. No existe en ellas vejiga urinaria y, de cada riñón, sale un uréter que desemboca en la cloaca, cerca de la abertura anal. En los machos, los uréteres se unen a los tubos seminíferos, procedentes de los testículos.
En los machos, los testículos se encuentran delante de los riñones y son flotantes.
En las hembras, los ovarios están ubicados cerca de los riñones y también hay dos oviductos.
Los machos tienen un par de órganos copuladores eréctiles, denominados hemipenes, que se encuentran alojados, en posición de reposo, en el interior de la base de la cola del animal.
Las serpientes se reproducen mediante huevos, y los períodos de incubación casi siempre se prolongan por varios meses.
Las serpientes que ponen huevos se denominan ovíparas y en la incubación de los mismos no interviene la madre, porque ella los oculta entre la hojarasca, grietas del terreno o en troncos podridos de árboles, y se incuban gracias al calor de la combustión lenta y al efecto de los rayos solares.
El instinto maternal está prácticamente ausente en las serpientes, porque la hembra abandona los huevos y sus hijos a su propia suerte.
Otras serpientes, entre ellas muchas venenosas, retienen los huevos en los oviductos y los animalitos salen vivos del vientre materno. Estas se denominan ovovivíparas y pueden parir desde unos pocos hasta más de treinta hijos.

TERMORREGULACIÓN EN SERPIENTES

Las serpientes son animales poiquilotermos, es decir, que la temperatura interior de sus cuerpos varía por influencia de la temperatura del ambiente.
La mayoría de ellas prefieren los climas cálidos y sus límites de tolerancia oscilan de 0 ºC a unos 47 ºC, siendo casi siempre la temperatura exterior ideal de unos 25 ºC.
El calor o el frío extremo ejercen una influencia enorme en la vida de estos reptiles, hasta el punto de que algunas especies no se alimentan sino bajo ciertas condiciones térmicas.
La termorregulación es la regulación de la temperatura corporal dentro de intervalos que permitan el funcionamiento adecuado del metabolismo, ya sea por medios internos como en las aves y mamíferos o por medios externos como en los anfibios y reptiles. La radiación solar es utilizada principalmente por los reptiles, para aumentar la cantidad de energía radiante absorbida, dichas especies dependen tanto de su color, tamaño y de su orientación respecto al sol.

LA ESCAMACIÓN DE LOS OFIDIOS

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La serpiente Anaconda

Las serpientes tienen la piel distensible y recubierta totalmente por escamas córneas epidérmicas.
La escamación cumple una función protectora del cuerpo de estos animales, que se encuentran constantemente expuestos al roce con las irregularidades del terreno y de la vegetación.
Estas poseen una fina cubierta epidérmica, transparente, que se continúa en la verdadera piel y constituye así una tenue red llamada “estrato córneo”, la cual es reemplazada periódicamente y, de una vez, por una nueva.
La muda es un proceso crítico relacionado con las glándulas endocrinas del reptil.
Algunas especies pueden llegar a mudar hasta ocho veces por año, mientras que otras lo hacen apenas cada año.
Durante la muda, el reptil se despoja de una camisa transparente, restregando el hocico y el resto del cuerpo contra las rocas y troncos de árboles.
La capa epidérmica se va desenfundando al revés, hasta desprenderse totalmente como una capa diáfana, que viene a ser una copia fiel e incolora de toda la escamación y los diseños corporales de la serpiente.
La escamación de las serpientes de Venezuela es de dos tipos específicos, las escamas lisas y las escamas con carena.
Las escamas lisas se presentan una al lado de la otra, dando el aspecto de que toda la serpiente es lisa y brillante. Este tipo de escamación se encuentra en casi todos los colúbridos y además en 2 géneros venenosos como lo es Micrurus y Leptomicrurus.
Las escamas con carena están superpuestas una sobre la otra, dándole a la serpiente un aspecto de piel rugosa y opaca. Este tipo de escamación se encuentra solamente en las serpientes venenosas de la familia Viperidae, entre las que se encuentran las mapanares (Bothrops, Bothriopsis y Bothriechis), cascabeles (Crotalus), rabo fritos (Porthidium) y las cuaimas piñas (Lachesis).

 


PIGMENTOS Y COLORACION DE LAS SERPIENTES

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Boa de arena, pequeñas serpientes con curiosos colores y patrones.

La pigmentación de las serpientes es el resultado de la interacción de las células pigmentarias de la dermis, los cromatóforos, y de los tonos de interferencia debidos a la capa córnea refringente.

Dependiendo de las especies, se encuentran diversos tipos de cromatóforos, que dan los tonos siguientes.

  • Melanóforos, (pigmento: melanina): tonos pardos.
  • Melanóforos + guanóforos (pigmento: guanina): tonos grises.
  • Melanóforos + guanóforos + lipoforos: tonos verde amarillento.
  • Melanóforos + guanóforos + alóforos: tonos rojos pálidos.

Melanina
Los pigmentos negros o castaños. (Sintetizan la tyronesia).

Albino
Falta de pigmentos (melanina) ausente o deficiente, normalmente con lirio rosa y las pupilas rojas profundos.

  • Albinismo Tyronesia-negativo – el albinismo debido a la ausencia de tyronesia.
  • Albinismo Tyronesia-positivo – el albinismo en animales capaz de sintetizar tyronesia, pero incapaz para sintetizar melanina.

Leucistico
Blanco.

Melánico
El oscurecimiento raro de pigmentación normal debido a la melanina aumentada.

Amelanístico
Faltando TODO el pigmento negro. No conteniendo melanina.

Anerethrístico
Faltando el pigmento rojo.

Axanthico
Faltando el pigmento amarillo. (Ausencia de color amarillo).

Xanthico
Amarillento.

Hypomelanistico
Reducción de (melanina) o falta de pigmento negro. Conteniendo cantidad disminuida de negro ó la (melanina) castaña.

Striped
Una longitud formada por una raya en el cuerpo.

Piebald
Manchado o remendado, normalmente en negro y blanco.

Fenotipo
Un organismo descrito por su apariencia externa.

Genotipo
La composición genética de un organismo.

fuentes ophidia.org